Cuando Liborio Uribe supo que iba a morir, quiso ver por última vez un cuadro de Aurelio Arteta. Pasó toda su vida en alta mar, surcó sus aguas a bordo del Dos amigos y, al igual que su hijo José, patrón del Toki Argia, protagonizó historias inolvidables, caídas para siempre en el olvido. Años después y frente a ese mismo cuadro, el nieto Kirmen, narrador y poeta, rastrea esos relatos familiares para escribir una novela.
Contacte con nosotros para mejorar la información de este artículo.
Materias de este libro
Submaterias de este libro
Materias de este libro
Submaterias de este libro
Materias de este libro
Submaterias de este libro *
Díaz de Santos
Consulte la ayuda si desea obtener más información al respecto.