DestacadoA largo de su extenso ensayo, Josep Palau Fabre va desgranando las claves de un periodo (1927-1939) y de un artista plenamente consciente de la complejidad de su tiempo y de la atemporalidad del verdadero arte: "Para mí no hay pasado y futuro en el arte. Si una obra de arte no puede vivir siempre en el presente, no debe ser considerada como tal."