El objetivo de esta celebración es concienciar tanto a la sociedad como a los profesionales y las autoridades sanitarias del impacto que tienen estas alteraciones en la salud de la población y la necesidad de destinar más recursos. Aunque en los últimos años se ha duplicado la cifra de personas afectadas que acuden a su médico para pedir información sobre este tema, el porcentaje sigue siendo bajo y sólo tres de cada diez afectados consulta su problema con un médico. El pudor, la falsa creencia de que es un trastorno inevitable ligado a la edad y el no considerarlo un problema de salud son algunas de las causas de que no consulten con un especialista.